El diseño gráfico, marketing offline y universo online

Este es mi primer post en el Blog de Poliédric, fruto de mi reciente incorporación al equipo. Mi experiencia en el mundo del diseño gráfico y web me ha hecho reflexionar sobre cómo el impacto del universo publicitario online ha obligado a la figura del diseñador a reinventarse.

El marketing offline y el marketing online

Hasta hace unos años, lo lógico era plantearse los briefings orientados generalmente a una publicidad gráfica, aunque en algunos casos, también para otros canales tradicionales, como la radio y la televisión; pero principalmente, el medio de promoción más recurrente para las empresas era el gráfico. Ya fuese a través de prensa escrita (periódicos y revistas), tarjetas de visita, folletos, dípticos, catálogos, marketing directo postal (buzoneo), flyers, etc.

Pero, con el vertiginoso desarrollo de los medios electrónicos, la creciente popularidad de internet y la figura de expertos que afirmaban la aparición de un nuevo perfil de consumidor, y que contaban las infinitas ventajas de apostar por la vía online como medio publicitario estrella (amplia difusión, más económico, viral, interactivo, con contenidos dinámicos, capacidad de segmentación, resultados medibles, etc.); propició que muchos anunciantes empezaran a cuestionarse si el elevado coste que suponía el papel frente a la red era tan necesario, o si valía la pena repartir esfuerzos, y empezar a redirigirse al nuevo público internauta.

Este hecho obligó al diseñador a ser más emprendedor, a reciclarse y a hacerse más técnico y digital, para poder ofrecer el mismo servicio publicitario que ofrecía impreso, ahora en un medio donde el comportamiento del cliente potencial había cambiado y sus necesidades también. Pero, muy pronto se hizo evidente que esto también implicaba un cambio de enfoque, que obligaba a trabajar de distinto modo para offline que para online. Era necesario adaptar la estructura del anuncio, dónde colocarlo y cómo redactarlo. El uso de las imágenes, tipografías, iconografías, layouts, etc. requería una revisión exhaustiva. Era necesario entender que la publicidad en la red debía ser  fácilmente captada con un escaneo rápido y a su vez conseguir ser recordada por haber logrado su objetivo principal: responder a las expectativas generadas. La figura del diseñador tenía que asumir que debía migrar de sus herramientas convencionales a nuevos software digitales, capaces de vehicular los nuevos briefings, y aceptar que debería cooperar activamente con otros profesionales del sector, para lograr crear  productos publicitarios más innovadores, inmediatos, directos, interactivos, dinámicos, virales, económicos y ahora mucho más medibles (Google Analytics, AdWords, ROI (rentabilidad de la inversión), etc.).

De esta manera, el mundo del diseño gráfico ha vivido, sobretodo en los últimos años, la intrusión del universo online con la inquietud de ser arrinconado. Hasta el momento, podemos afirmar que la coexistencia de ambos sigue viva y que comparten la necesidad de creatividad y conceptualización; pero, es evidente que los medios de promoción convencionales han ido dejando paso a nuevas estrategias de comunicación digital, que ofrecen posibilidades expresivas infinitas, una capacidad de difusión más elevada, eficiente y cuantificable: páginas web, campañas de email marketing, banners, social media marketing, marketing viral, SEO y SEM, marketing móvil, marketing digital (slideshare), etc.

Esta evolución digital en el sector de la comunicación y el marketing ha impulsado la necesidad que surgiera una nueva figura más técnica, polivalente y versátil, híbrido de ambos medios, offline y online: el diseñador gráfico digital.

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