“Todas las acciones de marketing empiezan o acaban en el web”. Esta es una frase que uso en una de las diapositivas con las que suelo iniciar mis sesiones de marketing web. Algunos de los participantes creen que asistiendo a esta sesión vamos a hablar exclusivamente de distintas tácticas de obtención de tráfico como SEO, AdWords, emailing, social media, etc. y se sorprenden cuando dedico tantos minutos a hablar de la importancia de la web. Visitas, visitas es el mantra para muchos. Nosotros, que sabemos que obtener visitas es “sólo” una cuestión de más o menos presupuesto preferimos este otro: “No quemar el dinero para descubrir que la web podría ser un vendedor mucho más bueno”.
Un web no es ni bueno ni malo. Es adecuado o no adecuado para atender a los objetivos o expectativas. Y eso es lo que suelo contestar cuando me preguntan ¿qué te parece mi web?. Lo primero que deberíamos tener son unos objetivos medibles para el web, tantas visitas o tantas conversiones. Por supuesto esos objetivos deben ser realistas, no vale decir quiero tener 1.000 ventas al mes sino somos capaces de justificarlo. Hoy en día disponemos de buenas herramientas para ayudarnos en la estimación de objetivos: a) para conocer la demanda como la Herramienta de Palabras Clave de AdWords, b) conocer el potencial de mercado por perfiles como la Herramienta de Publicidad de Facebook o c) las visitas de competidores o webs similares en Doubleclick Adplanner.
Establecidos determinados resultados esperados, es importante contar con un equipo o profesional adecuado para llevar a cabo el proyecto web. Insisto que si el web no se dirige a objetivos concretos o no nos dejamos aconsejar por la experiencia y nos centramos sólo en cuestiones estéticas sujetas al gusto personal, después nos será mucho complicado cambiar o modificar cosas sobre la marcha. Durante el diseño o desarrollo es una buena cura de humildad probar los prototipos con usuarios reales y aprovechar sus aportaciones para mejorar la estructura, la navegación o los contenidos.
![]() |
Una vez la web “en vivo”, la medición del comportamiento de los usuarios (como en Google Analytics) nos dará una visión clara, objetiva, de cómo el web se aproxima a los objetivos. Si estamos todavía lejos, aún cabe ajustar, mejorar, cambiar. Y entonces, sólo entonces, decidiremos abrir las puertas al tráfico que nos costará dinero, a la obtención de las visitas.






