Cómo abordar la confección de formularios
por M.Benítez (18/07/02)

El hecho de incorporar un formulario en tu web para que los visitantes envíen sus mensajes es una opción siempre interesante por 2 motivos:

1. la introducción de los datos es más sencilla y rápida y evita la pereza de tener que redactar un mensaje completo

2. la web que recibe el formulario puede centrar de forma más eficiente lo que le interesa del remitente y dispone de la información que éste le envía de una manera más ordenada.

Por estos motivos un porcentaje muy elevado de webs incorpora varios tipos de formulario en sus páginas (para pedir más información, para registrarse, para descargar un documento o versión de demostración, etc.).
Pero me he dado cuenta que hay muchas webs que aunque con buenas intenciones diseñan el formulario de una manera errónea.

Veamos algunos de los problemas más frecuentes y como resolverlos:

Demasiados campos.
El formulario debe solicitar exclusivamente aquellos datos del usuario que sean verdaderamente imprescindibles para el objetivo de esa recogida de datos.

Por ejemplo, un formulario para solicitar un presupuesto no debería exigir el CIF o NIF, ni siquiera una dirección o código postal. Un formulario de suscripción a un boletín online tampoco debería solicitar la dirección o el teléfono.

Pedir demasiada información -sobretodo personal- provoca el rechazo de algunos usuarios que "sospechan" del fin último de esos datos. ¿Para qué quieren mi teléfono?

¿Y mi dirección postal?. Incluso hay usuarios que se inventan de una manera creativa los datos que están temerosos de dar a conocer.

Consejo: Reducir al mínimo el número de campos a rellenar, pedir sólo información verdaderamente relevante y que sea obvia pero para el usuario, no para tus intereses.

Campos obligatorios irrelevantes.
Se han convertido ya en un estándar la utilización del símbolo (*) para señalar los campos del formulario cuyo relleno es obligatorio ya que si no el formulario no es tramitado correctamente.

De nuevo nos encontramos con un problema similar al anterior.

Por ejemplo, hace poco participé en una campaña donde el anunciante exigió como un campo obligatorio el modelo y número de serie de servidor, para ser rellenado por aquélla persona interesada en más información sobre un determinado programa informático.

Era un dato que la empresa quería almacenar para su base de datos de prospectos. Como imaginarás, que el campo fuera obligatorio era un freno grave, pues muchos usuarios no disponían de esa información a mano, o no la recordaban y en cambio, estaban realmente interesados en el producto.

Los campos obligatorios deben ser visibles y colocarse lo más arriba posible en el formulario, para no obligar a la persona a perder el tiempo rellenando otros datos si al final no quiere rellenar el campo obligatorio.

Consejo: sólo tu sabes que campos quieres considerar obligatorios, pero redúcelos al máximo o elimínalos.

Lo único verdaderamente obligatorio debe ser el email y nombre de la persona. El resto es información que se puede averiguar en un contacto posterior.

Si insistes en más campos obligatorios es muy probable que en ellos pongan cualquier cosa con tal que el formulario sea enviado.

Título de los campos confuso.
El nombre o pregunta implícita en los campos deben ser inequívocos y fácilmente identificables para el usuario.

Al igual que con el resto del texto de la web, los campos deben identificarse con conceptos que el usuario entiende a la perfección.

Consejo: estudia el nombre de los campos y las opciones desde la perspectiva del usuario del formulario.

Longitud insuficiente de los campos
Los campos deben disponer de la longitud suficiente para que el usuario pueda escribir con comodidad la dirección, nombre completo o sus preguntas sin preocuparse de si lo que escriba cabe o no.

Consejo: más vale que sobre espacio en los campos que no que falte.

Mala elección de los tipos de campos u opciones.
Debemos elegir el más conveniente a efectos de claridad en la elección.

El campo con desplegable

es muy útil cuando se conocen todas las posibles respuestas. Si no es así, el usuario puede dudar si no encuentra la descripción que se corresponde con su respuesta y nos arriesgamos a que elija cualquiera.
Por ejemplo si ponemos sectores de actividad y no encuentra el suyo.

Los campos tipo radio buttons,

estudiante científico ninguna de las anteriores.

sólo se usan para seleccionar una única opción, son campos excluyentes entre sí.

Los campos tipo

envíenme el software de demostración

se utilizan normalmente para confirmar o verificar o para seleccionar varias posibilidades dentro de la misma pregunta.

Tanto el desplegable como los radio buttons deben tener un campo preseleccionado por defecto por si el usuario desea cambiar la opción elegida pero no necesariamente coincide con las otras opciones y/o desea eliminar la selección realizada.

Consejo: elige bien las opciones de los campos de formulario y no atrapes al usuario en opciones que luego no se puedan retroceder.

Botones innecesarios.
No es habitual que una persona quiera borrar todos los datos que ha tecleado en los campos.

Si es así, lo más lógico será salir de la página ( por ejemplo con el botón Atrás)o cerrarla.

En cambio puede ser un grave inconveniente si algún usuario hace click en ese botón pensando que es el de enviar y pierde toda la información que había introducido.

Consejo: No incluir el botón de "Borrar" o "Cancelar". Mostrar sólo un botón en los formularios, el de Enviar.

Mensajes de error ambiguos.
Aún podemos ver formularios que muestran un mensaje como "el formulario tiene errores".

Debemos ser capaces de identificar al menos en qué campo está el error y cómo puede resolverse.
Así ayudamos al usuario y le mostramos nuestra preocupación por resolver el inconveniente.

Por supuesto los datos ya introducidos y que son correctos deben mantenerse en la pantalla aunque hayan existido errores y evitar a toda costa que el usuario se vea obligado a repetir todo el proceso de nuevo porque por ejemplo se olvidó un número o una @.

Consejo: indicar claramente el motivo del error en la comprobación o envío del formulario y mantener los datos ya introducidos. Si es posible señalar o marcar con el cursor el campo con los datos que provocan el error.

Dudas sobre el envío del formulario.
No puedes permitirte que el usuario se quede con la duda sobre si se habrá recibido o no el formulario.

Consejo: debes incluir siempre una página de confirmación de que el envío ha sido realizado correctamente o en su defecto enviar un mensaje de confirmación por email de que se ha recibido el mensaje.

Mi última recomendación es que incluyas un teléfono de contacto en la misma página de formulario, por si la persona tiene dudas mientras lo rellena o se cansa y prefiere hacer las consultas telefónicamente.

No olvides estudiar también cuantos usuarios abandonan la página sin haber rellenado el formulario, eso te ayudará a decidir si debes mejorarlo o no.

©Copyright Magali Benítez
 
 
Polièdric s.c.p CIF: G3005011 Barcelona tel. 93.817.57.40