Cuando hablamos de marketing en Internet es frecuente que aparezcan determinadas ideas preconcebidas que parecen “iluminar” cualquier estrategia que se quiera aplicar. Lo bonito de todo esto es que estas creencias aplicadas en la práctica provocan graves errores, al no cuestionarse verdades absolutas. Veamos algunas de las que he recogido en las últimas semanas.
1. “Sabemos perfectamente lo que necesita nuestro cliente, porque tenemos mucha experiencia” (léase también “yo sé perfectamente qué palabras claves usará para buscar mi producto”). Que los comerciales conozcan el sector o la aceptación de su producto respecto de la competencia no quiere decir que conozcan las necesidades del cliente, a menos que se haya realizado algún tipo de análisis cualitativo como estudios de mercado o encuestas.
Que la empresa se quiera posicionar de determinada manera no implica que sus clientes potenciales lo entiendan o que busquen el producto según ese posicionamiento. Es más, normalmente buscarán de la manera que a la empresa no le gustaría posicionarse.
Para poner a prueba esta creencia utiliza la Herramienta de Palabras Clave de AdWords por ejemplo, para ver cómo realmente tus clientes estan buscando tus servicios.
2. “El usuario no necesita mucha información porque lo que queremos es que nos contacte para que le informemos nosotros” (léase también “no tenemos ganas de redactar mucho”). El problema es que los clientes no contactarán a menos que “sientan” que esa es la solución que están buscando, para lo que es necesario trabajar todos los mecanismos que tenemos a nuestro alcance. Convencer, ilusionar, interesar, impactar, preocupar, de todo eso se encargan los textos y el look & feel del web. Y si no lo hace tu web, otro lo hará y será a éste a quien le enviará sus datos de contacto o su pedido.
Para poner a prueba esta creencia utiliza el Optimizador de Sitios Web, herramienta gratuita de Google que te permite probar distintas versiones de la página, con imágenes, sin imágenes, con texto corto, texto largo, viñetas etc. Y que sean “ellos” los que te demuestren que tipo de pagina necesitan.
2. “Mira mi web y como experta dime que te parece”. Cuando se me plantean estas situaciones comprometidas de tener que opinar sobre el trabajo de otros profesionales tengo una frase infalible que es: “¿le has preguntado su opinión a las personas más importantes, es decir a tus clientes?” y sigo ” mi opinión es solo eso, una opinión más, quizás más acostumbrada a evaluar webs, pero nada más. En cambio tienes la posibilidad de poder preguntarle a los usuarios del web cómo de bien lo está haciendo”.
Para poner a prueba la necesidad de una opinión experta utiliza Google Analytics herramienta también gratuita de Google donde la monitorización de los clics de los usuarios en el web te permitirá entender que les gusta o no del web.